Mis Abuelos...



Los Lorca

De niño me gustaba mucho mirar desde el balcón de la casa…al frente se podía contemplar parte del famoso cerro Los Placeres…a los pies vivían mis abuelitos los padres de mi viejo. Una casa antigua de dos pisos color amarilla y los techos en lata oxidada…para visitarlos recuerdo que había que subir una escalera bien empinada de una vieja madera oscura. Casa humilde donde crecieron 8 hermanos en los barrios del viejo Portales…Juan, María Cristina, conocida por todos sus sobrinos como la famosa y querida tía Tina…Mario, Hugo, Jorge, Jaime, Marisol y Pamela. Mi abuelita Nena y mi abuelito Carlos, personas de la generación del esfuerzo y el sacrificio, donde las familias debían darlos todo por salir adelante. El recuerdo que tengo de mis abuelitos, eran viejos muy cariñosos…les gustaba juntarse en casa a tomar un té junto a sus hijos, nietos y quién llegara a visitarlos, el pan alcanzaba para todos. Siempre fueron afectuosos y sin distinción siempre nos quisieron a todos por igual, no había nieto regalón, ni por edad , ni por nada. Me gustaba mucho visitar esa vieja casa, me gustaba porque estaban mis primos y jugábamos a los pies del viejo cerro…al cruzar aquella puerta los pasillos de la casa de abajo vivía una tía muy querida, hermana de mi abuelo la famosa tía Elba, respetada, querida por la familia por ser una mujer hábil en el arte de las costura…el recuerdo que tengo de ella es que nunca la vi envejecer…fue siempre igual hasta el final de sus días…una mujer de buen corazón, casi una madre para mi primo el Kike quién tuvo la dicha de vivir junto a ella…
Mi abuelita Nena, se contentaba cuando la visitábamos, se alegraba de ver toda su familia…no se como lo hacía, pero nunca faltaba la comida, había para todos lo que llegaban a casa. Mi abuelita nena era más bien reservada, de mirada silenciosa, cariñosa…le gustaba tomar su té y ver Tv…eso si cuando se enojaba..uufff ponía sus reglas en casa. Nosotros en aquellos años junto a mis primos Jeannette, Marlenne, Lola…nos gustaba jugar en la calle junto a mi tía Pamela que era la menor de los hermanos de mi papá, corríamos, subir las escaleras del viejo barrio…jugar en aquellos años en las oscuras calles de Portales no limitaba al peligro…jugábamos a las escondidas, a la pinta, el pillarse y saltar la cuerda…nos gustaba mucho caminar por las orillas del muro de una fábrica de cecinas llamada La Porteña, nos sujetábamos fuertemente de la reja de la ventana el que pisaba el suelo perdía…había que tener fuerza en las manos y brazos para ese juego inventado por nosotros mismos, resultado de la imaginación de la niñez de aquellos años.
De todos los perros de la calle…había uno del cual nunca pude olvidar de mi memoria, el "Jovi", un perro grande con cabeza de oso, todos lo queríamos, porque era de la familia Lorca…mi abuelo le daba comida y nosotros como éramos chicos nos sentíamos protegido por ese viejo perro…que por lo demás significaba mucho para mis abuelos, porque lo criaron desde que era un hermoso cachorro…siempre lo cuidamos y le dábamos más de un cariño cuando lo topábamos en la calle…no tengo claro cual fue la verdad de su partida…pero de un día para otro al viejo Jovi nunca más lo vimos en las calles y escaleras de Phillippi…
Tengo fotos antiguas en los álbumes de mis padres, fotos de la vieja casa de mis abuelos…fotos junto a mis abuelos, primos y tíos…pero tengo recuerdos muy claros…que mis abuelos mientras vivieron en la vieja casa verde de Portales…fueron muy felices. Con el tiempo esa casa fue vendida y mis abuelos dejaron los barrios de Portales por los vientos del "Belloto Sur"….

Los Araya

La verdad es que siempre me sentí como hijo de ellos…toda mi niñez la viví en aquella casa gigante de patios interminables…Mi tata Aldo siempre fue una persona especial y querida por mucha gente…un abuelo cariñoso y de mucho carácter a la hora de poner los puntos sobre la mesa…rodeado de historias, vivencias arriba de los trenes…contaba de su trabajo en el oficio de "conductor" que había recorrido muchos lugares de Chile en esos hermosos fierros con ruedas…mi tata era un hombre muy amable y educado con las personas, lo conocía en todo el barrio de Portales como Don Aldo…me encantaba levantarme temprano antes que saliera el sol e ir comprar con él a la caleta donde lo botes llegaban llenos de pescado para venderlos…luego caminábamos al sector de "los camiones" donde se instalaban los puestos de verduras también para ser comercializadas en el sector…
Mi tata me enseño muchas cosas…me gustaba mucho acompañarlo en su taller donde trabajaba y tenía cientos de herramientas…siempre me pasaba alguna y de paso me enseñaba a usarla…en realidad todo lo que hacía mi tata me gustaba acompañarlo…a veces nos subíamos el techo para arreglarlo…cambiar los pernos o simplemente cambiar las latas ya que algunas con el paso de los años se oxidaban…me invitaba a recoger las frutas que los árboles dejaban caer al suelo, a tomar la pala, para despejar el canal por si se venían las lluvias, a cortar los árboles que a veces se rompían, a darle alimento a los animales que él y mi Lela criaban…mi tata tenía mucha fuerza…tomaba el balón de gas al hombro y cruzábamos un gran cerro rodeados de pinos por toda la orilla de aquella casa quinta.. para traerlo a casa…no se donde sacaba tanta fuerza porque hoy recordando aquella travesía si que era lejos y dura…
Una vez por la tarde mientras estábamos en la cocina viendo televisión su serie favorita, preparaba una tasa de té con un rico pan con queso de cabra…me contaba historias de sus viajes en los trenes cuando él era joven, con el tiempo y su jubilación de ferrocarriles él trabajaba con conserje de un edificio en Viña del Mar, una vez lo acompañe a su trabajo… era entretenido para mí siendo un niño subir y bajar por un ascensor…mi tata era para mí más que un abuelo, estábamos todo el tiempo juntos, dormíamos en la misma pieza…veíamos televisión, hablábamos de todo…antes de dormir y apagar la luz…tengo su imagen de rezar todas las noches, dar gracias por todo…
Mis primos…Marcelo, Mauricio, Alejandro y yo teníamos la imagen de que el tata nunca le pasaría nada…hasta que una vez en aquella casa sentí unos fuertes gritos de mi primo mayor llamado Marcelo…gritos que se alojaron en mi recuerdo, el miedo en sus ojos algo andaba mal…mi tata se había caído de un árbol, uno de los más alto de la casa el "famoso peral"…sacando peras…una de las ramas no resistió…tuvimos mucho miedo las cosas no se veían nada bien…entre los gritos, los llantos de mis tías, mi mamá…el escenario no era bueno para mi tata…afirmado del balcón veía como lo bajaban en camilla por aquella escala interminable, mis primos más grandes ayudaban a esa tarea…las personas desde los cerros se asomaban a ver que sucedía…
El tiempo una vez más le jugó una mala pasada a mi viejo y querido tata…recuerdo haber despertado en la madrugada prendí la luz y él no estaba en su cama…era raro siempre llegaba temprano a casa, mi Lela, mi tía Erika y mi mamá estaban muy preocupadas…algo no andaba bien…hasta que sonó aquel timbre del pasillo…eran unos carabineros avisándonos que había tenido un accidente al cruzar la Av. España del viejo barrio de Portales…lo habían atropellado. Gracias a sus oraciones de cada noche…creo que alguien le tendió una mano…a los días fuimos a visitarlo al hospital…a mi no me dejaban entrar por ser un niño…así que desde una lejana ventana lo pude divisar y ver…su sonrisa a pesar de todas las cosas que pasaron hasta entonces nunca desapareció…siempre se mostró como un hombre fuerte y alegre…hasta sus últimos días donde un maldito Cancer gástrico se lo llevó…no así el recuerdo de su sonrisa, ni la imagen del hombre que mantuvo siempre unida a la familia…fue ese día cuando el viejo reloj mecánico de madera del pasillo de la casa...dejó de funcionar...y se detuvo para siempre...
Con respecto a mi Lela…era como mi segunda mamá…o primera mamá…era una abuela preocupada de todo…nada se hacía sin su autorización…cuando niño me gustaba andar a "patapelada" por los pasillos de la casa…era rico sentir el fresco del suelo y la libertad de no usar zapatillas…mi mamá me retaba por ello…jajaja pero mi Lela era quién autorizaba…a veces me levantaba antes de saludar a mi lela por la mañana ella ya tenía las tasas puestas y esa rica chorrillana para tomar lo que ella llamaba un "desayuno almuerzo"…eran tan contundentes esas ricas comidas que mi madre quedaba "plantada con el almuerzo…jajaja
Mi Lela le gustaba jardinear, para esas tareas siempre contaba conmigo, nos poníamos una botas de goma que ella guardaba en una pieza,  nos desaparecíamos por toda la tarde, la casa era tan grande que nunca alcanzábamos a regar toda aquella inmensa casa…fue en esos momentos cuando logre conocerla de verdad, amante de sus árboles frutales…los cuidaba como si fuesen sus hijos y pobre aquel que sacara de las frutas sin pedirla…recuerdo una vez jugando con mis primos ( Marcelo, Mauricio y Jano) a la pelota bajo parrón grande y sombrío colgaban los racimos de uvas madura…nosotros liberando un gran partido de futbol 2 por lados uffffff botamos el racimo más grande de un pelotazo ¡¡ nada mal para ser futbolistas de patio de casa jajaja …esa equivocación costó la vida de todos…un buen reto para mis primos y para mí…pocas ganas quedaban de seguir jugando y de comerte un racimo de uvas…mi lela retaba fuerte cuando algo no le parecía…
A veces por la mañana me mandaba a comprar…tarea nada fácil, no se podía olvidar nada, las escaleras de los cerros eran largas para cometer tal error…jajaja y si me equivocaba…había que volver al almacén a cambiarlo…
Más de una vez mis abuelos discutían bastante fuerte…yo era niño, nunca logré entender porque eran las grandes discusiones en casa…pero todo apuntaba que era por dinero gran parte de esas peleas…me dolía verlos discutir de esa manera, se me apretaba el corazón escuchar a mi Lela llorar…pero nada se podía hacer, eran discusiones de gente adulta, en esos momentos me gustaba estar en la pieza viendo tv o junto a mi mamá en la vieja cocina…que en silencio nada decía, pero su mirada todo lo explicaba.

A mi lela le gustaba quedarse hasta tarde en su cocina, leer el diario, hacer puzzles y la tasita de té antes de ir a dormir…grandes recuerdos, tremendos momentos que nunca podré olvidar junto a ellos…

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